Desde la U.D. Racing de Alcázar deseamos trasladar formalmente nuestro profundo malestar por los hechos acontecidos tras la finalización del encuentro disputado frente al Calvo Sotelo Puertollano el pasado domingo 1 de febrero, correspondiente a la Jornada 14 de la Tercera RFEF Femenina.
Una vez concluido el partido, nuestras jugadoras y miembros del cuerpo técnico, en desacuerdo con determinadas decisiones arbitrales adoptadas en los instantes finales del encuentro, se dirigieron al vestuario. En ese contexto, un miembro del cuerpo técnico —movida por la frustración del momento— golpeó la puerta del vestuario arbitral. Se trata de una conducta que desde el club condenamos de forma expresa y tajante, y sobre la que adoptaremos las medidas disciplinarias internas que correspondan.
No obstante, tras este incidente, y según relatan múltiples testigos presenciales, el colegiado se dirigió a nuestro vestuario con la intención de identificar a la persona responsable. Al no lograr su identificación inmediata, accedió al interior del vestuario, adentrándose hasta una zona desde la cual tenía visibilidad directa del espacio donde se encontraban nuestras jugadoras, algunas de ellas menores de edad, en proceso de cambiarse y prepararse para la ducha, encontrándose varias sin ropa en ese momento.
El club considera que este hecho reviste una gravedad extraordinaria. Entendemos y respetamos la autoridad arbitral y su obligación de reflejar en acta cualquier incidencia disciplinaria. Sin embargo, dicha autoridad no puede ejercerse vulnerando derechos fundamentales, especialmente en un espacio que goza de la máxima protección de la intimidad como es un vestuario.
Más allá de la normativa general, entendemos que los protocolos deportivos y las normas básicas de convivencia y respeto en instalaciones deportivas establecen claramente que los vestuarios son espacios de acceso restringido, especialmente cuando están siendo utilizados por deportistas en proceso de cambio de indumentaria, y con mayor motivo cuando se trata de equipos femeninos y hay menores presentes.
Tanto varias jugadoras como familiares de las menores afectadas nos han trasladado su profundo malestar ante lo sucedido, considerando que se ha producido una situación inadmisible que ha vulnerado su intimidad y su dignidad. El club comparte plenamente esta preocupación.
Por todo ello, hemos solicitado que se investiguen los hechos con la máxima seriedad, que se depuren las responsabilidades que pudieran derivarse y que se adopten las medidas oportunas para que una situación de esta naturaleza no vuelva a repetirse en ninguna categoría ni instalación deportiva.
Atentamente,
Directiva U.D. Racing de Alcázar.